YO soy Gay (As Good As You)

Amonsanmac

Yo soy Gay - DiarioE

Hijo:

Lo estoy pasando fatal, no me atrevo a decirles a mis padres que me gusta un chico. Porque ellos venga cada dos por tres a ver si me emparejan con alguna vecina, venga a quedar con las amigas de mis primas, y la verdad es que las chicas son majísimas… pero a mí el que me gusta de verdad, resulta que es un chico.

Le conocí el curso pasado cuando vino al instituto con su corte de pelo vikingo; más corto y degradado por la nuca que por la cabeza. Me llamó la atención su manera de vestir y sobre todo lo bien que se expresaba cuando la profesora le hacía cualquier pregunta. Nos mirábamos frecuentemente hasta que un día en el recreo se acercó hacía mí y me dijo:

– ¿Para qué te has levantando hoy?

– Pufff (menuda pregunta me hacía a las once y media de la mañana). Pues… no lo sé, le dije mientras memorizaba con mi mirada cada rasgo de su rostro.

– ¿Para qué me he levantado? Pues para venir al Instituto.

– Sí. Pero, ¿para qué?

– Pues… porque tengo que estudiar, le contesté extrañado.

– ¿Pero, para qué? Insistió.

– Pues para forjarme un futuro.

– ¿Para qué?
– Para poder ganarme la vida y poder trabajar.

– ¿Y para qué?

– Para ser parte de esta sociedad.

– ¿Para qué?

(Ya me estaba cansando con tanta interpelación) pues para…. ¿Para ser feliz?

– Así es – me dijo – Todo lo que hacemos en la vida, va encaminado a eso, a sentirnos felices y queridos.

– ¿Tú eres feliz?

En ese instante me dejó descolocado…

Por mi cabeza pasaron casi todos los momentos de mi infancia en los que había sufrido la burla de los demás: las niñas de los tutús, lo niños de los balones, las risas cuando me vestía con los disfraces de mi hermana, la cara de asombro de mi abuela cuando me veía con los ojos pintados, o a mis tías dándose codazos la una a la otra mientras me miraban de reojo.

No, no era feliz.

Hace poco, Jorge me dijo: Tío, desde que te vi, siempre me has gustado. Me gusta tu manera de ser, me gusta cómo te comportas, me gusta como vistes. ¿Quieres salir conmigo?

Y a partir de entonces ya no he dado pié con bola. En mis pensamientos Jorge, en mis sentimientos Jorge, en mis deseos Jorge… Me da igual si es “un chico”, a mí el que me gusta es él. Pero me siento fatal por mis padres. Van a pensar que soy un pervertido, un amoral o un bicho raro. A Jorge le estoy evitando, aunque tarde o temprano le tendré que dar una respuesta y necesito que mis padres lo entiendan.

¿Por qué no podemos enamorarnos de personas de nuestro mismo sexo, si en definitiva todos somos personas?

Yo soy Gay - DiarioE

Madre:

Mi hijo, siempre ha sido muy especial, más sensible de lo que se supone que tiene que ser un hombre… ¡Malditos estereotipos!

De pequeño, en el colegio, cuando los chicos de su misma edad se apuntaron a futbol, él se apuntó a ballet. Recuerdo una tarde que le llevaba para clase y me dijo que no quería ir más, que solo había niñas con tutús que se reían de él.

Cuando íbamos al parque, yo veía que los niños jugaban con balones, coches, o motos de juguete; mientras que el mío se entretenía vistiendo a una Barbie bailarina y paseándola en un cochecito con capota. Lo que más le gustaba era ponerse los disfraces de su hermana…

A veces se disfrazaba a escondidas con un vestido azul de cenicienta y se ponía a bailar por la habitación. Hace dos años, en Halloween apareció con una peluca rubia y salió a la calle vestido de Rapunzel. ¡Nunca olvidaré el brillo que tenía ese día en la mirada!

A partir de ahí, creo que fue cuando empezó a perfilarse los ojos con Khol. Y digo yo:

¿Por qué narices no puede vestirse como él quiera? ¿Hace daño a alguien? ¡Todos como borregos, en esta sociedad tan inhumana!

Al principio y en parte por las presiones de mi entorno, yo estaba muy preocupada.  Mi madre comentando por lo bajo: ¡Santo Dios que cosas hace este chico! O mis hermanas, diciendo: “Me parece que te ha salido de la acera de enfrente”. Y venga a presentarle a chicas, y venga a ver si le emparejaba…

Pero la verdad es que según ha ido pasando el tiempo yo ya no soy la misma; me he dado cuenta de cómo nos complicamos la existencia. Ya no me importa la orientación sexual que cada uno tenga, me importa la clase de persona que sea. Y veo que mi hijo es una persona magnífica.

La vida es demasiado corta y si a lo largo del camino tenemos la suerte de hallar a alguien que quiera compartirla con nosotros, seremos unos privilegiados. Así que cuando mi hijo me presente a ese chico que últimamente le gusta, me sentiré feliz y solo desearé que haya encontrado a una buena persona.

¿Por qué no podemos enamorarnos de personas de nuestro mismo sexo, si en definitiva todos somos personas?

Amonsanmac

3 comentarios

  1. Estupendo artículo y real como la vida misma. Lo que debería de importarnos es la persona.Pero todavía la presión de la sociedad es muy fuerte, aunque afortunadamente va cambiando la mentalidad.

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  2. Gracias de nuevo por tan maravilloso artículo. Me engancha y quiero más. Sobretodo me han encantado las dos perspectivas del hijo y de la madre.

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